Qué es un multiplicador focal y cuáles son sus características

¿Qué-es-un-multiplicador-en-fotografía?

Qué es un multiplicador focal 

Este es un tema que hace algún tiempo, uno de los lectores del blog, me pidió que tratara, aquí estoy saldando mi deuda con él.

Para entender el propósito de los multiplicadores de distancia focal, tenemos que pensar en la fotografía de "larga distancia". 

Ciertamente, si el fotógrafo es un profesional y fotografiar "lejos" forma parte de su trabajo, está claro que el elevado coste de un objetivo supertelefoto se amortizará dentro de su gestión económica "empresarial"; pero si es un fotógrafo aficionado, que quizá quiere probar suerte en la fotografía de naturaleza, o un estudioso que utiliza la cámara para encuadrar detalles de edificios u obras de arte, ese gasto se hace insostenible, incluso acudiendo al mercado de segunda mano.

Sin embargo, existe una solución intermedia, que obviamente no tiene las mismas garantías de calidad óptica que un objetivo real, pero que permite acceder a grandes distancias focales- más de 200mm para ser claros- con un gasto modesto (en cualquier caso no bajo si obviamente queremos mantener la calidad a un nivel aceptable). Se trata de "duplicadores de distancia focal".

Tele convertidor focal o Multiplicador focal 

El término ya sugiere que se trata de instrumentos capaces de duplicar la distancia focal de algo.  Obviamente una lente. Son complementos ópticos que se montan entre el cuerpo de la cámara y el objetivo y tienen la función de multiplicar la distancia focal de este último por un determinado valor fijo.

El término "duplicador" puede ser engañoso, ya que ciertamente hay modelos con un factor de multiplicación 2x, pero también hay versiones que se limitan a valores más bajos, como 1,6x y 1,4x. 

Por lo tanto, la definición más correcta es la de "multiplicadores focales", dejando el término "duplicador" sólo para 2x. En inglés se denominan teleconvertidores; algunos fabricantes también los llaman extensores.

Qué significa multiplicador focal o conversor focal 

En términos sencillos, si montamos un "multiplicador focal" de 2x detrás (detrás porque está entre el cuerpo de la cámara y el objetivo) de un 100mm, se "convertirá" en un 200mm. 

O mejor dicho, en el visor de la cámara veremos el encuadre de un 200mm y ya no el del 100mm; de hecho no es el objetivo el que se transforma, sino la distancia focal del complejo multiplicador+lente la que cambia. 

Si hubiéramos utilizado un multiplicador de 1,6x habríamos obtenido el encuadre de un 160mm, con un 1,4x el de un 140mm.

Lectura recomendada: La distancia hiperfocal

Ventajas y desventajas de usar los tele convertidores o multiplicadores

Los multiplicadores focales parecen ser "la gallina de los huevos de oros".  Entonces, si es tan fácil conseguir grandes distancias focales, ¿por qué todavía hay alguien que se gasta miles de euros en un supertele?

La respuesta está en que, como todas las cosas, estos multiplicadores de distancia focal, además de sus méritos, también tienen sus defectos, y no son pocos. Absorben la luz e introducen distorsiones ópticas en la imagen.

La reducción de la luz al usar un multiplicador 

La multiplicación de la distancia focal de la lente tras la que se monta no se produce por un puro milagro, como la multiplicación de los panes y los peces del pasaje bíblico. 

Sin embargo, lo que lo hace posible es un conjunto de lentes (reunidas en grupos como para las lentes) y es inevitable que absorban la luz. De ahí que todos los multiplicadores "roben diafragmas" al objetivo.

Esta frase, tomada de la jerga de los fotógrafos profesionales, significa que los multiplicadores de distancia focal absorben la luz, reduciendo así el brillo final del objetivo. 

El factor de absorción es medido y expresado por los fabricantes en forma de "paradas" o aperturas restantes, y se fija de la misma manera que el factor de multiplicación.

Tomemos como ejemplo el "duplicador de distancia focal" EF 2.0X III de Canon. Su factor de multiplicación focal es 2x, por lo que si lo utilizamos en combinación con un objetivo de 200mm, obtendremos un encuadre de 400mm. 

Por otro lado, tiene un factor de absorción de luminosidad de 2 pasos, es decir, resta 2 "aperturas" al objetivo. Si el 200mm con el que se acopla es un f2.8, la luminosidad mínima de la combinación duplicador+objetivo será de f5.6.



En consecuencia, tendremos que disminuir la velocidad de obturación en dos pasos para volver a la exposición correcta que teníamos sin el duplicador.

Si hubiéramos utilizado multiplicadores de distancia focal con un factor inferior a dos, por ejemplo 1,4x, la caída de la luminosidad habría sido evidentemente menor, digamos que alrededor de 1 stop.

Una comparación que permite hacerse una idea de la influencia real de esta característica negativa puede realizarse comparando algunos productos de Canon compuestos para tener siempre una configuración final capaz de proporcionar un encuadre para la distancia focal de 600 mm.

Lentes / coste / lum. máx.

  • 300mm f4 + doblador 2x / 1695+512=2207 euros / f8
  • 300mm f2.8 + doblador 2x / 6631+512=7143 euros / f5.6
  • 600mm f4 / 13755 euros / f4
Como puedes ver, la diferencia (la distancia focal resultante está fijada en 600mm) está sólo en la apertura máxima disponible, es decir, en la luminosidad. Pasar de f8 a f5,6 cuesta más del triple, mientras que saltar de f5,6 a f4 supone duplicar aún más el coste/equipamiento.

A partir de esta comparación, parece obvio que la mejor solución es un honrado 300mm / f4 acoplado a un doblador de distancia focal.

En apoyo de esta hipótesis tenemos incluso otros dos elementos:

Las cámaras digitales, gracias a su creciente capacidad para trabajar a altas sensibilidades, facilitan la recuperación de uno o dos stops perdidos con sólo subir el ISO de trabajo.

Tener un 300mm y un complemento que lo lleve a 600mm es una configuración mucho más flexible que un 600mm fijo.

Esto es en teoría, pero la práctica lleva a evaluaciones diferentes. Veamos por qué:

La primera consideración, es decir, la de la recuperación de la luminosidad perdida mediante el aumento de la sensibilidad, puede ser válida en la elección del 300mm, entre f2.8 y f4. ¿Por qué? Sin embargo, hay un segundo defecto de los multiplicadores que hay que tener en cuenta necesariamente, y es el empeoramiento de la calidad óptica.

La calidad óptica al usar un teleconvertidor

Entonces-me-Conviene-usar-un-Teleconvertidor

Los multiplicadores focales están hechos de lentes y cada una, por muy bien pensada y optimizada que esté su configuración final, introduce distorsiones y arrugas en la imagen. 

Por supuesto, los fabricantes han avanzado mucho en la mejora de todo, pero los problemas siguen existiendo y se pueden ver a simple vista en las imágenes.

Hay que reconocer que los modernos programas de "retoque" de archivos RAW, que aprovechan al máximo la información recogida en los datos exif de los software de las cámaras y objetivos de última generación, permiten recuperar bien la pérdida de luminosidad en las esquinas de la imagen (viñeteado), pero desde luego no pueden reconstruir la calidad y la definición perdidas.

El problema del deterioro de la calidad óptica es especialmente notable si utilizamos las imágenes en impresiones de gran formato o para publicaciones editoriales a página completa o doble; si, por el contrario, pensamos utilizarlas sólo en Internet, medios multimedia o impresiones de pequeño formato, este defecto se vuelve menos influyente.

Conviene usar un multiplicador focal

Después de este análisis en profundidad, llegamos a la pregunta crucial que realmente interesa al fotógrafo: ¿comprar o no comprar los multiplicadores focales?

No hay una respuesta única, pero hay evaluaciones que cada uno debe hacer en relación con su propia realidad, partiendo de los puntos fijos relativos a los multiplicadores de distancia focal:
  • reducen la luminosidad
  • menor calidad de imagen
  • cuestan menos que la lente correspondiente
Entonces tienes que preguntarte qué tipo de fotografía quieres hacer y cuáles son tus expectativas.

La elección se orientará hacia una lente +multiplicador si:
  • Las imágenes no deben imprimirse en gran formato
  • No se espera una calidad absoluta e impecable.
  • No es necesario extrapolar partes de la imagen para ampliarlas (detalles)
  • Disparar siempre en RAW, con la última cámara y objetivos
  • El brillo reducido se puede recuperar fácilmente aumentando la sensibilidad de trabajo
  • Es necesario alcanzar distancias focales extremas
La elección recae preferentemente en un único superteleobjetivo si:
  • el uso es profesional y el coste puede ser deducible fiscalmente
  • siempre se requiere la máxima calidad
  • las imágenes deben imprimirse en gran formato o estar destinadas a una publicación de calidad
  • es necesario extrapolar detalles de la foto
Además, se recomienda la elección de un supertele en lugar de un multiplicador cuando se trabaje con fotografía de animales, sobre todo con focales muy largas (600 mm o más); en este caso, tanto la propia naturaleza del sujeto como el considerable aumento hacen necesario trabajar con tiempos altos (rápidos) para evitar el desenfoque, tanto del animal como del fotógrafo. 

La reducción de la luminosidad es un factor negativo que puede llegar a ser fatal en el caso de la fotografía en condiciones de luz reducida, es decir, al atardecer, al amanecer, nublado.

Los fotógrafos de cotilleo, los famosos paparazzi y los detectives privados son los que no pueden prescindir de los multiplicadores. 

Ambos tienen que fotografiar sujetos muy lejanos permaneciendo invisibles, más que en el caso de los animales. En su trabajo, además, la calidad óptica cuenta menos que en otros campos.

Los primeros recurren a los superteleobjetivos precedidos de hasta dos multiplicadores, que ciertamente reducen la luminosidad, pero permiten alcanzar distancias focales impresionantes. 

Estos últimos utilizan pequeños teleobjetivos combinados con multiplicadores, para tener al mismo tiempo distancias focales notables pero huellas muy pequeñas (y por tanto visibilidad).

Cuál multiplicador focal comprar ?

Tele convertidores Nikon 

Por último, veamos qué multiplicadores de distancia focal hay actualmente en el mercado.
Nikon ofrece tres modelos, con factores de multiplicación de 2x, 1,7x y 1,4x. La primera sigue estando disponible en la versión reciente, la III, y la anterior.

Teleconvertidores Canon

Canon ofrece un modelo de 2x y otro de 1,4x, ambos disponibles en la última versión, es decir, la III, así como en la anterior, con evidentes diferencias de precio.

Multiplicador Focal Kenko


Multiplicador focal Sigma , Sony , Tamro 

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