Ricoh GR III - La mejor cámara de bolsillo

Ricoh GR III la mejor cámara de bolsillo 

La Ricoh GR III es una cámara compacta premium con un sensor APS-C de 24 MP, con prestaciones profesionales en el sector de las cámaras de bolsillo para fotografía callejera.

Excelente en calidad de imagen y portabilidad, el peso y el tamaño son muy reducidos, la calidad de construcción no es de gama alta, pero los elementos internos como el sensor y la óptica son de un buen nivel para hacer fotos de mayor calidad que un smartphone.

El concepto de la nueva cámara es el mismo que el de la primera Ricoh GR que salió hace 20 años, una cámara pequeña con una distancia focal fija de 28 mm que es ideal para llevar encima para hacer fotos sobre la marcha y documentales. Un compañero de aventuras perfecto para quienes desean viajar ligeros y al mismo tiempo tener un cierto nivel de calidad fotográfica.

La GR III es un producto de nicho capaz, pero que no atraerá a muchos. Por un lado, tenemos los cameraphones, cada vez más avanzados y que ofrecen prácticamente las mismas prestaciones que una compacta; por otro, las cámaras sin espejo con objetivos intercambiables, que ofrecen más versatilidad en un cuerpo cada vez más ligero y portátil.

Al igual que con las cámaras Leica, Ricoh no intenta mezclarse con las nuevas ofertas de moda, sino que quiere ofrecer un producto para los fans de esta marca, centrándose en la calidad de imagen y el diseño.

En esta revisión, repasaremos todas las características técnicas de esta nueva cámara compacta, para averiguar qué necesidades puede satisfacer en el ámbito fotográfico y para qué tipo de usuario es la más adecuada.

Diseño y características

La belleza de esta cámara está en el tamaño de su cuerpo, que es muy pequeño y ligero, más pequeño que la Ricoh GR II, y fácil de usar con una sola mano. Por este motivo, la cámara es ideal para la fotografía callejera y documental, ya que se puede sacar rápidamente de la bolsa para capturar el momento justo.

Cabe destacar, para aquellos que no se hayan dado cuenta, que una de las diferencias clave con respecto a la versión anterior es la ausencia de flash integrado, lo que nos parece una decisión inteligente, ya que son pocas las ocasiones en las que disparamos con flash.

El cuerpo de la Ricoh GR III ofrece una buena cantidad de botones y diales de control. Hay un dial derecho para el pulgar y el índice, hay nada menos que tres modos personalizables (en el dial de modos) y también un botón Función, que también es personalizable.

Los diales de control y los botones, hay que decirlo, son un poco de plástico y no muy premium al tacto, aquí habríamos preferido una mayor calidad de construcción, especialmente para el rango de precios de este producto.

El sensor es de tamaño APS-C, y ofrece más megapíxeles que la cámara anterior, con un aumento de 16 a 24MP para una mejor resolución, pero sin pérdida de rendimiento con poca luz.


No hay filtro de aliasing, pero hay un mecanismo de eliminación de polvo en el sensor que también se puede utilizar como un filtro de aliasing electrónico para eliminar los efectos moiré no deseados.

Además de las opciones de eliminación del polvo, el mecanismo del sensor también ofrece un sistema de estabilización de 3 ejes para la compensación de 4 pasos del nivel de exposición, una función muy práctica para disparar en condiciones de poca luz.

El objetivo montado en la Ricoh GR III es de 18,3 mm, equivalente a 28 mm en fotograma completo, y también es posible utilizar una opción digital para capturar imágenes de recorte de 35 mm y 50 mm, en caso de que desee acercarse más al sujeto fotografiado. El diafragma ofrece aperturas que van de un máximo de f/2,8 a un mínimo de f/16.

La pantalla 


Sin duda, algunos encontrarán inconveniente la ausencia de visor electrónico, sobre todo cuando la luz es abundante o simplemente para tener más precisión en general al utilizar la cámara, tanto para la composición como para acertar con la exposición.

Obviamente, la elección viene de querer favorecer un diseño que quiera ser lo más portátil posible.

Sin embargo, para los interesados, Ricoh ofrece un visor externo que se acopla a la zapata situada en la parte superior del cuerpo de la cámara como accesorio que se adquiere por separado.

La única fuente de control de la imagen, tanto para componer la foto como para realizar cambios en los ajustes, es por tanto la pantalla de tres pulgadas que, a diferencia de la versión anterior, ahora es táctil y con una resolución de 1,037 millones de puntos, una calidad superior a la media de las cámaras compactas rivales.

La pantalla táctil funciona exactamente como cabría esperar de una cámara de este precio, muy intuitiva, con funciones táctiles para la selección del punto de enfoque, doble toque y multidedo para la ampliación de fotos, desplazamiento de imágenes, como estamos acostumbrados en nuestros smartphones.

Una buena resolución y una pantalla táctil de calidad son sin duda un factor positivo para esta cámara, pero sentimos la falta de una pantalla giratoria.

Especialmente para la fotografía callejera y documental, donde el fotógrafo a menudo tiene que disparar desde diferentes ángulos, desde abajo, desde arriba, vertical y horizontalmente, sería útil cambiar la inclinación de la pantalla en ocasiones para evitar molestos reflejos.

Calidad de imagen

La Ricoh GR III produce fotografías de alta calidad y está dirigida a un público muy específico: aquellos que quieren una cámara fácil de usar y que haga buenas fotos sin demasiadas complicaciones. Objetivo cumplido, ya que la calidad de imagen de la GR III es realmente buena.

Para los fotógrafos de cierto calibre, la Ricoh GR III también ofrece opciones para disparar en RAW de 14 bits, lo que da como resultado archivos de gran tamaño y ricos en información, útiles para quienes utilicen posteriormente software como Lightroom o Photoshop.

Y no sólo eso, los archivos RAW también se pueden gestionar y revelar en la cámara, mediante el menú interno y a través del visor. Se pueden modificar ajustes como el tamaño de la imagen, el balance de blancos, el brillo y la compensación, los efectos, la reducción de ruido y muchos otros.

Y para aquellos interesados en aplicar filtros artísticos en la cámara sin pasar por un editor externo, la Ricoh GR III ofrece 10 modos de filtro, todos personalizables. También hay un modo HDR y un modo de disparo a intervalos que permite tomar una foto cada 10 minutos durante 24 horas.

Otra característica extremadamente útil es la presencia de un filtro ND integrado, que permite tomar fotografías a plena luz del sol con tiempos de exposición elevados, por ejemplo para conseguir ese bonito efecto de agua fluyendo al fotografiar paisajes, o para tener más control sobre la apertura y la velocidad de obturación al grabar vídeos.

Como ya se ha mencionado, la nueva compacta tiene más megapíxeles que la versión anterior, mientras que el tamaño del sensor permanece inalterado. 

Ricoh ha conseguido implementar más resolución sin perder la capacidad de los fotodiodos para captar la luminosidad. En comparación con el modelo anterior, la GR I II no pierde rendimiento con poca luz.

No sólo el rendimiento es respetable cuando la luz no es abundante, la Ricoh GR III también es capaz de producir un rango dinámico bien equilibrado hasta ISO 12.800. 

A niveles ISO más altos, la cámara empieza a tener problemas y a producir imágenes con ruido visible.

El sistema de medición se comporta de forma predecible y reacciona a las partes muy brillantes de la imagen (como los cielos) reduciendo la exposición en consecuencia.

Como en el resto de cámaras, siempre es recomendable utilizar el modo RAW para obtener más información, especialmente en las partes sobreexpuestas, y así tener más opciones en postproducción.

Rendimiento 

La GR III es una cámara muy rápida en el encendido, así como en las operaciones de ajuste del menú mediante botones o pantalla táctil. El procesador es bastante potente y se nota la diferencia respecto a la cámara anterior.

Ricoh también ha simplificado el menú de forma muy inteligente, reorganizando las distintas pantallas para ofrecer una experiencia de usuario más agradable y sensata.

Es posible disparar en ráfaga en formato RAW y JPEG a una velocidad de 4 fotogramas por segundo. Si usas RAW, puedes hacer hasta 13-14 fotos en ráfaga, mientras que si disparas en JPEG, puedes disparar sin parar hasta que la tarjeta de memoria esté llena.

En el campo de las cámaras modernas, una ráfaga de disparo de 4 fps no es muy alta, pero para la fotografía callejera y para lo que es esta cámara, no se necesita un alto nivel de rendimiento en este campo.

El sistema de autoenfoque se ha mejorado, y ahora es de tipo híbrido con detección de fase y contraste. Se trata de una importante actualización que los usuarios de Ricoh encontrarán sin duda atractiva si están pensando en adquirir la nueva versión.

Sin embargo, si la comparamos con otras cámaras similares del mismo nivel de uso y en el mismo rango de precios, la Ricoh GR III se queda un poco atrás en esta tecnología y, desde luego, no ofrece la potencia y velocidad que otros sistemas AF ofrecen en la actualidad.

Especialmente cuando se trata de enfocar el sujeto con poca luz, en entornos oscuros o durante las horas de la noche, el sistema AF tendrá dificultades para bloquear el sujeto y te encontrarás esperando unos segundos más antes de poder tomar la foto.

Por supuesto, es posible cambiar al enfoque manual, pero ten en cuenta que sin un visor dedicado tendrás un poco más de dificultad para calibrar perfectamente el punto de enfoque.

También es buena la presencia del sistema de reducción de la vibración, que permite aumentar el tiempo de exposición en unos 4 pasos para la fotografía cámara en mano cuando la luz es escasa. De hecho, incluso puedes disparar cámara en mano con tiempos de exposición tan cortos como 0,8 s y obtener imágenes nítidas.

El Vídeo

La Ricoh GR III carece de funcionalidad de vídeo 4K, la grabación sólo es posible en modo Full HD 1920 x 1080, hasta 60 fps y en formato H.264.

No es ningún secreto que Ricoh ha prestado poca atención a este departamento, ya que el público objetivo de esta cámara no está interesado en grabar vídeo.

Lo bueno, sin embargo, es la presencia de un filtro ND incorporado para mantener la velocidad de obturación a la velocidad deseada y poder aumentar la apertura incluso cuando se graba con luz exterior brillante.

En este terreno, sin embargo, para los interesados en una cámara compacta para grabar vídeo, hay otras opciones en el mercado que ofrecen mejores prestaciones.

Conectividad

La Ricoh GR III incluye conectividad inalámbrica WiFi y Bluetooth, lo que permite sincronizar la cámara con el smartphone a través de la aplicación ImageSync de Ricoh. Hay una entrada para USB-C para transferir datos de la tarjeta al ordenador y cargar la batería.

Duración de la batería

La Ricoh GR III tiene una duración de batería bastante limitada, alcanzando un máximo de 200 fotos con una sola carga.

Para una cámara diseñada para fotografía callejera, cabría esperar un mejor rendimiento en este aspecto, por lo que recomendamos comprar una batería de repuesto para llevar en el bolso, y posiblemente también un cargador externo para poder recargar rápidamente las baterías sin tener que enchufar la cámara a una toma USB.


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