Fotografía HDR - Cómo hacer fotos espectaculares

Cómo hacer una buena foto HDR

Te doy la bienvenida a esta guía práctica dedicada a cómo hacer un HDR, o mejor dicho, a cómo aplicar la técnica HDR a una fotografía.
Aunque esta no sea una práctica fotográfica que amo o que me guste hacer, me gustaría explicar cuales son los pasos a seguir para lograr buenas imágenes.

Técnica HDR Qué es y cómo se hace

HDR es un acrónimo de tres palabras en inglés y significa "rango dinámico amplio". En la práctica es una técnica mixta, es decir, tomas puntuales + postproducción, que se utiliza cuando hay demasiada diferencia de luminosidad entre luces brillantes y sombras oscuras en la escena que estamos fotografiando. Sirve para "ampliar" el rango dinámico de la cámara.

Cuando hay una luz fuerte y sombras oscuras en la escena nos vemos obligados a sacrificar una de ellas. Si exponemos para:
  • Las luces, las sombras se vuelven negras y lo que está en las sombras desaparece en la oscuridad
  • Las sombras, las luces brillantes se apagan y se convierten en blanco puro.
Si en cambio exponemos entre estos dos extremos, con un compromiso, tendremos sombras subexpuestas y luces sobreexpuestas.

¿Cómo podemos conseguir que las luces fuertes y las sombras oscuras sean visibles?

Hay muchos flujos de trabajo que se pueden utilizar para hacer HDR, y están en constante evolución, pero todos se basan en el mismo principio, que es precisamente el de obtener una ampliación del rango dinámico.

Exposición y rango dinámico

Antes de abordar la teoría del concepto de rango dinámico, empecemos por lo práctico, es decir, por lo que se refiere a nuestros problemas cuando vamos a hacer una foto.

Sabemos que, por lo general, las imágenes que tomamos siempre tienen zonas más brillantes y más oscuras.

A veces la diferencia de luz entre ellos es mínima, a veces grande, y en algunos casos... enorme. He aquí sólo dos ejemplos, que son los clásicos:
  • paisaje con sol
  • noche urbana
Y también sabemos que nuestro sensor, al igual que el de la película, tiene una capacidad definida, y por tanto limitada, para registrar igualmente bien las luces fuertes y las sombras profundas al mismo tiempo.

Esta capacidad se denomina técnicamente "rango dinámico".

Existe, como he dicho, también para la película y siempre ha sido el talón de Aquiles de los fotógrafos en situaciones de alto y muy alto contraste.

Si recuerdas los manuales de fotografía suelen hablar de "exponer para las luces" o "para las sombras". 

¿Qué significa esto?
Significa que si la diferencia entre luces y sombras en una escena es mínima, el fotógrafo lo tiene fácil. Exponer para los medios tonos y ha resuelto todos sus problemas.

Pero si hay una luz muy fuerte y/o sombras muy oscuras, tiene que tomar una decisión.

La elección general, la que hacen más o menos todos los principiantes (y que los sistemas automáticos de la cámara suelen hacer), es exponer en promedio.

Es decir, para un valor que es la media entre todas las zonas de la escena que vamos a fotografiar.

Formas de exponer

Si expones de forma media, es decir, encuentras un compromiso, en una situación con una fuerte diferencia entre luz y sombra extremas, tendrás: 
  • sombras oscuras: subexposición
  • luces fuertes: sobreexposición
Sólo los tonos medios estarán bien expuestos.

Esto, sin embargo, impide realzar las zonas extremas de la escena, perdiendo quizás el impacto de una puesta de sol o un amanecer.

Si en cambio, como sugieren los manuales, el fotógrafo decide exponer para un extremo -luces o sombras- obtendrá un resultado más claro, pero sacrificando parte de la fotografía. Veamos los casos individuales.

Exposición para las luces

Si expones para las luces más fuertes que tendrás:
  • luces bien expuestas
  • tonos medios subexpuestos
  • sombras totalmente negras (llamadas cerradas)

Exponer para las sombras

Si, por el contrario, decides exponer para las sombras oscuras obtendrás:
  • sombras bien expuestas
  • tonos medianamente claros o sobreexpuestos
  • luces totalmente blancas (llamadas quemadas)

Cuando hablamos de sobreexposición, subexposición, quemado y cerrado, tenemos que hacer una aclaración fundamental. Porque mucha gente confía en la postproducción como si fuera una varita mágica que cura todos los problemas creados durante la toma.

Pero no es así...


Una zona sobreexpuesta o subexpuesta puede recuperarse (dentro de ciertos límites) en PP al abrir el RAW. Y sólo abriendo el RAW, no un JPG o un TIF.

Pero un área de:
  • luces quemadas (se convirtieron en blanco puro)
  • sombras cerradas (se convierten en negro puro)
ya no se puede recuperar.

Incluso desde el RAW es imposible recuperar la información de esas zonas.

Cuando una zona de luz se convierte en blanco puro significa que no hay más información en su interior. Reducir las luces o la exposición en el PP sólo hará que este blanco se vuelva gris.

Del mismo modo, una sombra que se vuelve completamente negra pierde toda la información. Intentar aclararlo en PP, abriendo las sombras y/o los negros o aumentando la exposición sólo llenará de ruido ese negro.

Un ejemplo clásico es un día soleado: allí donde llegan los rayos del sol, lo iluminan todo de forma brillante e incisiva. Donde no llegan, todo permanece en la sombra.

Diferencia entre una imagen bien visible (legible) y una bien expuesta

Legible en fotografía significa que se puede ver lo que hay. Decir que una zona de sombra es legible significa que el observador puede ver que es una zona de sombra, pero al mismo tiempo entiende lo que hay en dicha sombra.

Si utilizamos "bien expuesto" queremos decir que hemos expuesto esa zona, como con una medición puntual: dos conceptos muy diferentes.

Todo lo "legible" en una imagen significa conservar la sensación de "luz" y "sombra", de ahí el famoso claroscuro, pero permitiendo entender lo que se ha fotografiado. Todo "bien expuesto" es en cambio el concepto de acuarela, la negación total del claroscuro.

Utilizamos la técnica HDR para que todo sea legible, no bien expuesto. Es decir, tener un claroscuro comprensible, no una acuarela.

Dónde se usa el HDR

Se utiliza en todos aquellos casos en los que tenemos una situación con una gran diferencia entre luces y sombras, por tanto con un contraste muy alto.

Estas situaciones pueden darse durante el día, un ejemplo clásico es el contraluz al atardecer o al amanecer, pero siempre se dan por la noche o al final del crepúsculo, la famosa hora azul.

Por lo tanto, la técnica HDR se utiliza principalmente en  la fotografía nocturna de pueblos y ciudades, donde hay luces artificiales y oscuridad juntas.

Cuándo se usa el HDR

La técnica HDR sólo se utiliza cuando realmente necesitamos subir las sombras y bajar las luces para que todo sea bien legible.

Si, por el contrario, tenemos una escena en la que no hay detalles interesantes que mostrar en la zona muy luminosa, o en la zona muy oscura, entonces no tiene sentido aplicar la técnica HDR.

Mejor exponer para las zonas interesantes y dejar que el resto vaya solo. Por el contrario, en situaciones en las que la división luz/sombra es impresionante, paradójicamente la técnica HDR empobrece la imagen porque la priva de su contraste.

Piensa, por ejemplo, en situaciones de clave alta o clave baja e imagínatelas aplanadas por el HDR.

Equipo necesario para hacer fotos HDR

No hay ningún equipo específico para hacer este tipo de imágenes

En teoría, cualquier cámara con cualquier objetivo sirve. Lo importante es tener un buen trípode y un disparador remoto.

El trípode

Tiene que ser muy estable y con un cabezal adecuado que se agarre bien. Considera que tendrás que hacer una serie de tomas cambiando la exposición en los tiempos: cualquier movimiento de la cámara arruina todo el trabajo porque entonces las tomas no se alinean perfectamente en PP.

El disparador remoto

Esencial. Con cable o con radiocontrol está bien, al igual que una aplicación. Auto disparador porque esta completamente  prohibido por tocar la cámara.

El encuadre y la composición de una foto HDR

Antes de empezar, recuerda siempre que la técnica HDR por sí sola no hace una fotografía.

No se trata de un efecto especial que haga interesante una foto banal, sino de una técnica para representar mejor lo que se está fotografiando.

El HDR debe aplicarse siempre a una fotografía perfectamente encuadrada, estructurada, totalmente compuesta y convincente. La toma debe ser ganadora incluso sin recurrir al HDR, de lo contrario estás haciendo algo mal.

Cómo hacer una exposición múltiple

Un HDR siempre comienza con una multi-exposición, es decir, una serie de tomas en las que se varía la exposición, paso a paso. Representa el corazón de nuestra técnica y debe hacerse con las siguientes reglas:
  • ISO: fijo
  • diafragma: fijo
  • tiempo: varía con incrementos fijos, cambiando la exposición
El tiempo varía siempre con el mismo valor, así por ejemplo +1paso, o +1/2 pasos, etc.
Un paso fundamental es definir los dos extremos de la exposición, es decir, la toma más oscura y la más clara. Fácil. La toma más ligera
  • más claro: tiene la parte más oscura de la escena claramente visible
  • más oscuro: viceversa, tiene la zona más brillante bien expuesta
Una vez que hayas definido las velocidades de obturación de las dos exposiciones, la máxima y la mínima, empieza a disparar tu multi-exposición. No importa por dónde empieces.

Pasa de un valor a otro de cualquier manera, cambiando la exposición con los tiempos, a intervalos de pasos iguales. Esto suele hacerse en intervalos de un paso.
Si tienes dudas sobre la exposición máxima y/o mínima adecuada, no pasa nada.

Ve más allá con la exposición, hacia arriba o hacia abajo, haciendo fotos aún más oscuras o más claras. Tener unas cuantas fotos más no cuesta nada, pero te protege de los errores. A lo sumo, tendrá fotos que no utilizarás.

El uso del Bracketing

Debes evitar tocar la cámara cuando cambies los tiempos. Con los objetivos gran angular puedes hacerlo, pero con mucho cuidado y suavidad. No con teleobjetivos.

O los cambias con una app o tienes que usar la función de bracketing.

Postproducción 

Una vez que hemos terminado nuestra multiexposición, volvemos a casa, descargamos los archivos RAW y los revelamos todos de la misma manera, generando TIFs, o incluso JPGs de alta calidad.

A continuación, cargamos las fotos en Photoshop como capas de una sola imagen. Ahora podemos elegir trabajar con la recuperación de la sombra, la recuperación de la luz o la recuperación mixta.

En los tres casos necesitamos una cosa concreta: un panel para hacer máscaras de luminosidad. Recomiendo el TK 6 básico de Tony Kuiper, que es gratuito y hace precisamente eso. Se puede descargar e instalar fácilmente en Photoshop como un plug-in.

Las máscaras son selecciones automáticas que aíslan las luces o las sombras de una foto. Tienen un valor (que va de 1 a 6 en el caso del panel TK) que indica qué intensidad de sombras o luces están seleccionando.

Un valor alto selecciona sólo el negro y los grises muy oscuros (para las máscaras de sombra) o el blanco y los grises muy claros (para las máscaras de luz). Un valor de 1 selecciona el negro a los grises medios para las sombras o el blanco a los grises medios para las luces. Así, las máscaras con un número bajo son más amplias como rango de selección.

HDR con recuperación de sombras

Nuestro trabajo es muy fácil. Permíteme explicar la recuperación de sombras, que es la más versátil para las fotografías nocturnas.

Ordena las capas con tus fotos de exposición múltiple de manera que tengas la foto más oscura en la parte inferior y luego la más clara en la parte superior.

Haz que todas las capas sean invisibles excepto la inferior, la más oscura. Selecciónalo.
Generar la máscara de sombra número 3.
Aplícalo a la foto que está en la capa inmediatamente superior a la seleccionada (es decir, en este caso, la más oscura de la parte inferior).
Hazlo visible.
Inmediatamente notarás un cambio en la foto que ves en la pantalla. Las zonas oscuras se habrán abierto ligeramente.

Ahora selecciona la foto a la que has aplicado la máscara (que es la segunda desde abajo) y repite el proceso de antes.
Al final tendrás todas las capas con máscara excepto la más oscura, en la parte inferior de todas las fotos.

Y tu imagen será completamente diferente. Legible, comprensible tanto en las sombras como en las luces. Habrás aplicado la verdadera técnica básica del HDR. Fácil, rápido y gratuito.

Conclusiones 

Personalmente, no amo hacer este tipo de fotos, pero incluso me parece una técnica muy útil y bonita de utilizar. Eso sí, cuando no se utiliza de forma exagerada. Producir "imágenes irreales", para mi gusto personal, es algo que no aprecio tanto, sin embargo me gusta cuando las imágenes quedan muy cercanas a la realidad.
Dicho esto, espero que te hayan gustado mis consejos y mi introducción a la fotografía HDR y que te resulten útiles. Si te apetece puedes compartir tus fotos en el grupo Club f2.8 Fotografía una comunidad para fotógrafos con muchas ganas de aprender.

No hay comentarios

Publicar un comentario

Los datos de tus comentarios están seguros
Responsable: Dania Beatriz Fotografías
Finalidad: Moderar comentarios
Legitimación: Das tu consentimiento
Destinatario: Plataforma de blogger.
Derechos: Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos.