Cómo limpiar el sensor de tu cámara

 Cómo limpiar el polvo del sensor de la cámara

 La transición de la fotografía analógica a la tecnología digital revolucionó el mundo de la fotografía, pero introdujo un gran problema: la eliminación del polvo del sensor de la cámara.

Las cámaras han mejorado la capacidad de captar detalles, pero del mismo modo los sensores son capaces de captar las partículas de polvo microscópicas que hay en ellas con un rendimiento muy bueno pero contraproducente.

Y esto no es un problema menor. Tanto por los efectos negativos que provoca en las fotos, como por la facilidad con la que se instala en ellas; esto unido a la dificultad de evitarla y luego eliminarla.

El polvo se ha convertido en uno de los mayores problemas técnicos de la fotografía digital.

Por qué llega el polvo al sensor de la cámara

 A pesar de todas las tecnologías utilizadas para reducir el polvo en los sensores, y de todos los cuidados que tengas, periódicamente te encontrarás con sus rastros distribuidos al azar arruinando tus imágenes.

El problema de tener que eliminar el polvo del sensor es inherente a todas las cámaras con objetivos intercambiables.

El polvo viene básicamente del exterior: entra cuando cambiamos las lentes.

El movimiento del espejo en las cámaras réflex genera un desplazamiento de aire que lo mueve con fuerza hacia el interior del compartimento. Y el disparo del obturador -que se produce inmediatamente después de que se levante el espejo- lo trae y lo deposita en el sensor. Aquí la humedad del aire hace que se pegue al cristal.

Las cámaras sin espejo no tienen espejos para generar el flujo de aire, pero tampoco tienen la barrera física de un obturador mecánico para proteger el sensor. Por lo tanto, cada cambio de lente lo expone al entorno exterior y a su polvo.

Pero el polvo no sólo viene del exterior. También existe la posibilidad de que pequeños fragmentos de materiales de construcción internos se desprendan y acaben en el sensor.

Un ejemplo clásico son las virutas metálicas microscópicas que se generan al frotar la montura del objetivo cada vez que lo cambiamos.

Esto explica por qué el polvo también aparece en los sensores de las cámaras que sólo utilizan el mismo objetivo, sin que se modifique por la exposición de la carcasa al aire libre.

Sensores que no corren el riesgo de ensuciarse 

Paradójicamente, el problema de tener que eliminar el polvo del sensor no afecta ni a las cámaras compactas ni a los smartphones.

Una de las ventajas de las cámaras compactas con objetivos fijos (como los smartphones) es que se montan en un entorno protegido conocido como "sala blanca". Aquí el polvo está ausente, por lo que es muy poco probable que un día se deposite en su sensor.

Efectos negativos del polvo en las imágenes 

A menos que se haya metido una "migaja de pan", las partículas de polvo en el sensor no suelen ser tan evidentes en las fotos.

Hay que ver las imágenes ampliadas para notarlas. Y suelen ser más visibles si caen sobre zonas bastante brillantes y uniformes, como el cielo, las nubes, las paredes de color sólido y los charcos de agua clara.

Las manchas producidas por las partículas de polvo son más notables con los objetivos gran angular y las aperturas cerradas.

El polvo también resulta visualmente más molesto con luz brillante y sol, porque las motas proyectarán sombras más nítidas en el sensor.

Los ajustes de contraste, claridad y reducción de la niebla en posproducción también hacen que las marcas de polvo sean más perceptibles.

El polvo se encuentra en el sensor o en la lente ?

Por supuesto, no hay que confundir el polvo del objetivo, que tiene menos efecto en la foto y se puede eliminar con un flash, con el polvo mucho más dañino que se deposita en el sensor.

Sistema para quitar la suciedad del sensor 

Hasta ahora  nos hemos dado cuenta de que si tenemos una cámara digital con objetivo intercambiable... tarde o temprano tendremos polvo en el sensor.

¿Cómo eliminarlo?

Como con todos los defectos de imagen, la mejor estrategia es evitarlos desde el principio, y en las conclusiones veremos cómo hacerlo. Sin embargo, si el polvo está ahí, primero tenemos que ver cómo eliminarlo.

Hay varias formas teóricas para hacerlo: 

  • mecánico automático
  • semiautomático mediante software
  • manual
  • a través del software en posproducción 
  • Automático, es decir, realizado por alguna función específica de la cámara, es el sueño de todos. Y se ha intentado... pero hay límites técnicos para su éxito.

Forma mecánica automática

 Las empresas de cámaras han probado varios mecanismos para reducir el riesgo de que el polvo entre en la cámara y se deposite en el sensor.

Si lo tiene como característica opcional, es preferible que la autolimpieza tenga lugar cuando la cámara esté apagada, de lo contrario retrasa el procedimiento de encendido.

Otros sistemas reducen la capacidad del sensor para atraer el polvo, que es bastante potente con cargas electrostáticas de hasta 15 voltios.

Aunque tienen cierta eficacia, ninguna de estas técnicas es 100% funcional.

Vía software

Algunas cámaras tienen un modo de limpieza basado en el software interno.

Se toma una fotografía desenfocada de una superficie de color sólido uniformemente iluminada, como una pared blanca, para registrar los rastros de polvo.

El software proporcionado por el fabricante utiliza esta imagen para eliminar el polvo de todas las demás fotos. Pero funciona bien si la toma básica y la foto que se va a trabajar están tomadas con el mismo objetivo y aperturas similares.

Uno de los problemas de los sistemas automáticos es que los mismos granos de polvo tienen un aspecto diferente en la foto dependiendo de los parámetros de disparo, como la apertura y el enfoque.

De forma manual 

Significa ir al sensor y eliminar físicamente los granos de polvo, como se hace en casa con los muebles.

Es una operación eficaz, pero muy delicada y muy arriesgada para la propia cámara. Esto debe hacerlo un especialista.

Con un software de posproducción 

El método más banal y seguro, aunque cansino y aburrido y que te hace perder mucho tiempo, es borrar una a una las manchas de polvo en Photoshop con el pincel de clonar.

Por supuesto, si hay dos o tres puntos está bien, pero si hay cien se convierte en una tarea bastante aburrida.

También hay programas informáticos que disponen de herramientas de eliminación manual del polvo, pero éstas pueden aplicarse a grupos enteros de imágenes.

Elimina el polvo de la primera imagen de la serie y luego copia el procesamiento a las otras fotos seleccionadas. Un ejemplo es el clon de Lightroom.

Cómo evitar que llegue el polvo al sensor de tu cámara

Tenemos que poner en practica el lema "más vale prevenir que lamentar". En otras palabras, es mejor evitar que el polvo entre en el sensor que tener que esforzarse por eliminarlo o limpiar las fotos.

Dejemos claro desde el principio que es imposible evitar el polvo en el sensor.

Y que aunque mantengas el mismo objetivo en el mismo cuerpo de la cámara de por vida, no evita que tarde o temprano se le cuelen unas cuantas motas.

Sin embargo, podemos señalar todos los hábitos saludables que reducen en gran medida este problema. Veámoslos juntos como conclusión.

No hace falta decirlo, pero trata de cambiar de lentes lo menos posible. A menudo el cambio se hace sin una necesidad real, tanto que se cambia, no se dispara y luego se vuelve a cambiar.

El cambio de lentes debe realizarse en entornos y condiciones donde el polvo y el viento sean mínimos. Lo ideal es hacerlo en casa, en una habitación con las ventanas cerradas y sobre una mesa recién limpiada antes de cambiarla.

Evita cambiar de objetivo en lugares como:

  • playa
  • terreno polvoriento
  • desierto
  • Evite hacerlo en situaciones de viento.
Si tienes que hacerlo en condiciones adversas, métete en un coche o en un lugar cerrado. O al menos en un rincón resguardado, detrás de una roca, o protegiendo el viento con tu cuerpo.

Cómo cambiar el lente para evitar que llegue el polvo al sensor de la cámara

 Al cambiar las lentes:

  • coloca siempre el cuerpo de la cámara con la boquilla hacia abajo, no hacia arriba.
  • Trata de ser muy rápido en la operación
  • Utiliza la cámara a gran altura del suelo.
  • Retira la lente montada y coloca inmediatamente la nueva. 
  • A continuación, coloca la tapa trasera en la lente que ha retirado. Cuanto menos tiempo dejes la boquilla abierta, menos posibilidades tendrá el polvo de entrar.
Limpia siempre con cuidado la parte trasera del objetivo que va a montar, ya que así eliminará al menos el polvo que va a introducir en el cuerpo de la cámara.

Kits de limpieza recomendados para el sensor de la cámara 👇👇

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